Queralt.'s profileLas Cerezas en el campo.PhotosBlogListsMore Tools Help

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    7/27/2007

    El regalo de una amiga...

     
     
      
     
     
    Os presento a Israel Kamakawiwo'ole
     
       
    tp://www.youtube.com/watch?v=Mr-alr7P_qk
     
     
     
     
    Para que os ambientéis, os dejo unas fotos de su tierra... 
     
      
    Y, por si os gusta tanto como a mi, también os dejo dos direcciones para que sepáis más de él...
     
     
     
    Gracias Marina, por el regalo.
     
     
     
    Queralt.
     
    7/6/2007

    La Religión, los velos, los prejuicios... y al fondo, la mujer...

     
     

    ELLAS PONDRÁN LA SOLUCIÓN… NO LO DUDÉIS… 

     

     

    Después de muchos días sin publicar, hoy no puedo reprimir la necesidad de hacerlo.

     Estoy tomándome un descanso después de las elecciones porque fue muy, muy fuerte el impacto que recibí del resultado en Madrid. Pero, entre mis quehaceres domésticos ineludibles en esta época del año (estoy haciendo limpieza general en casa para volver en septiembre de las vacaciones contenta y sin el agobio de tener que hacerlo en mi mes-cumple), sigo navegando por la red cada vez que el cansancio me lo permite y, hoy, motivada por unos artículos que leí ayer, he buscado información sobre una mujer pionera, heroica, audaz, fuerte, valiente y luchadora que quiero compartir con vosotros.

    Una mujer afgana de la que sólo me “sonaba” el nombre.

      http://www.rawa.org/meena_sp.htm

    http://www.rawa.org/kid-pic.htm 

    http://www.rawa.org/recent2.htm

    http://www.rawa.org/women.html

    http://www.rawa.org/rules_sp.htm

      Como colofón de esta entrada, también os dejo un poema escrito por ella misma y que describe cómo se sentía y la fuerza que la impulsaba hacia el futuro…

    Nació el mismo año que yo.

    Hubiera cumplido cincuenta años.

    Meena, fue asesinada.

     

    Unos días antes de morir. 

     

    Nunca volveré

     (Un poema de Meena)

    Soy la mujer que ha despertado

    Me he levantado y convertido en tempestad entre las cenizas de mis criaturas abrasadas

    Me he alzado desde los arroyos de la sangre de mis hermanas

    Me ha dado fuerzas la cólera de mi nación

    Mis ruinosas y quemadas aldeas me llenan de rabia hacia el enemigo,

    Soy la mujer que ha despertado,

    He hallado mi camino y nunca volveré.

    He abierto las puertas cerradas de la ignorancia

    Me he despedido de todos los brazaletes de oro

    OH compatriota, ya no soy lo que fui

    Soy la mujer que ha despertado

    He hallado mi camino y nunca volveré.

    He visto criaturas sin hogar vagando descalzas

    He visto novias vistiendo luto

    He visto gigantes muros de prisiones devorando libertad en su feroz estómago

    He vuelto a nacer en medio del coraje y la resistencia épica

    He aprendido el canto de libertad en el último aliento, en las olas de sangre y en la victoria

    ¡OH! compatriota, ¡OH! hermano, no me veas más como débil e incapaz

    Con todas mis fuerzas estoy contigo en la senda libertadora de nuestro país.

    Mi voz se entremezcla con miles de mujeres en pie

    Mis puños se enlazan con los puños de miles de compatriotas

    Junto a ti he subido los escalones hacia el camino de mi nación,

    Para acabar con todos esos sufrimientos y romper los grilletes de la esclavitud,

    ¡OH! compatriota, ¡OH! hermano, ya no soy lo que fui

    Soy la mujer que ha despertado

    He hallado mi camino y nunca volveré.

     

     No creo que debamos criticar frívolamente y hacer comentarios superficiales de cosas tan difíciles, delicadas y complicadas (por estar tan enraizadas en la Historia de la humanidad y de las Religiones), pues considero que ésa actitud, no ayuda a las mujeres en el mundo. Nosotros, los “afortunados” que vivimos en una sociedad aparentemente libre y que defiende la Libertad y la individualidad basándose en unos principios que llamamos DEMOCRÁTICOS, no deberíamos manipular esas realidades tan alejadas de nuestro bienestar con nuestros comentarios ignorantes que “condenan” a la mujer que no se quita el velo. Y creo que no deberíamos hacerlo porque, no es justo, a mi entender, esperar que la mujer sometida y humillada, como es la mujer afgana, se sacuda miles de años de lacra en una sola generación cuando nosotros, los “desarrollados” aún sufrimos cada día por la muerte de mujeres a manos de sus maridos, compañeros, novios, amantes, parejas… Opino que, los cambios, los debe hacer el propio pueblo, cultura o raza que necesita dar un paso más en la evolución. Y lo creo así porque, sólo ese pueblo, esa cultura, raza o religión, SABE lo que necesita para evolucionar en su propio camino. No somos nadie para decirle a nadie cómo ha de vivir su vida y cómo ha de gestionar su pueblo. Sin embargo, sí debemos estar ahí, preparados, dispuestos, alerta y motivados para ayudar a todos aquellos seres humanos que toman las riendas del cambio y del avance en esa evolución social justa y, por qué no, en estos casos y justificadamente deseable, globalizada. Porque lo hacen a pesar de las amenazas a sus propias vidas y a la de sus familias. Es ahí donde debemos actuar con decisión y firmeza: sólo se debe ayudar cuando se pide la ayuda. Porque sólo cuando pides ayuda, eres consciente de que la necesitas al querer cambiar tu realidad. De otra manera, toda acción encaminada a la ayuda vista desde una óptica diferente como puede ser la nuestra, puede percibirse como una amenaza a la identidad y una intromisión en el derecho que defendemos de soberanía.

    Debemos ser más responsables en nuestros juicios de valor: personalmente, jamás volveré a criticar a una mujer que no se quiere quitar el velo y no la juzgaré, pero a cambio compartiré con ella cuanto pueda para ofrecerle la oportunidad de elegir una vida mejor para ella y para sus hijos. Porque los cambios, deben hacerse desde el interior. Enseñémosles la diferencia con respeto y con respeto, aceptemos sus decisiones y mientras, todos preparados para ayudar a aquellos que den el paso adelante.

     

    Autor: Iman Maleki.

    Homenaje a Meena.

    Autor: Stephen Gjertson.

    Flores y belleza para Meena.

    Queralt.