Queralt.'s profileLas Cerezas en el campo.PhotosBlogListsMore Tools Help

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    11/24/2008

    Cuando oigáis grAZNAR, escondéos... algo están tramando...

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    Leopoldo Abadia en Buenafuente
     
     
    Sin palabras... ¿o sí? Pues, no me callo ni debajo del agua... jejeje
    Yo estaba a punto de creerme que era el Presidente Rodríguez Zapatero el culpable...
    Como lo he leído y oído tantas veces en boca de los que lo acusan de ello...
    Como he escuchado grAZNAR este fin de semana que si no queremos sillas, que sin son tan malos los del Gobierno...
    Como he visto claramente que el tejadillo se nos cae encima...
    ¡Pues casi me lo creo¡
    Venía pensando: "¿cómo es posible que señores tan "decentes" y conservadores de todos los valores pátrios y del dinero (léase PPeros), nos engañen y hayan ayudado a desestabilizar el mundo de esta manera apoyando al emperadorcito con espuelas? ¡No puede ser! Sin duda, los equivocados son los del actual Gobierno... ¿no? Si todo fue "tan bien" cuando gobernaron ellos (léase de nuevo PPeros)..."
    Pues eso, que casi me lo creo... por la presión mediática, en Madrid, claro.
    Menos mal que me he dado cuenta a tiempo:
    Señores del PP les aseguro, que no somos tontos.
     
    Advertencia:
     
    Cuando oigáis grAZNAR, escondéos, que algo están tramando...
     
    Queralt.
    11/22/2008

    Los huesos perdidos de los muertos...

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    Después de muchos días sin actualizar, vengo a dejáros, como suelo hacer, un comentario que he escrito en un space amigo http://xnavarro.spaces.live.com/blog/cns!7D69B4FE599CAA5D!433.entry y espero, que se me vayan pasando las ganas de complicarme la vida con estas cosas que, al parecer, son inevitables. Me refiero, al  enfrentamiento entre los que opinan que no se debe remover el pasado y los que creen que hay que hacer justicia, aunque sea tarde, con aquellos olvidados por la Historia y por sus contemporáneos. Yo me encuentro entre los segundos, ya lo he dicho otras veces.
    Lo que pienso, lo podéis leer más abajo así que, no quiero cansaros con más preámbulos. Sólo diré, que Javier, un buen amigo, publicó hace un par de días la entrada: "El abuelo hizo la guerra" y todo lo demás, está explicado en el comentario que le dejé y que copio a continuación:
     
     

    Hola.

    Bueno... he venido varias veces a dejarte un comentario pero la red o los spaces no me dejaban. Ahora llego, me deja acceder a los comentarios y me pongo a leer los que tienes: con Fet, acuerdo absoluto, con lola... desacuerdo total.

    Primero, te diré que sí, que yo creo posible lo de que tu abuelo estuviera en el Frente Nacional por casualidad. Otra cosa sería su tendencia política, claro, pero como poder ser, fue. A mi abuelo, que vivía en un pueblecito perdido de Almería, no se le ocurrió otra que hacer un viaje para vender unos animales o algo así y, en el camino, se declaró la guerra, enfrentando a los españoles con un golpe de estado. Él y su familia estaban "al margen" de los problemas que había en el país en aquél momento pues, sus propios problemas para comer y sobrevivir en la Andalucía profunda de aquella época, ya eran suficientemente dramáticos (como tener cuatro hijos, dos de ellos mellizos, uno fue mi padre y, finalmente  ante la inexistente atención médica, su mellizo murió) así que, no sabían de política, no conocían a los políticos, no hacían más que trabajar en el campo y trapichear con todo lo que el devenir les proporcionara, siempre con la honradez y la lealtad que caracterizaba a la mayoría de las personas de aquellos tiempos, que sellaban los "negocios" con un apretón de manos y nada, ni nadie, los apartaba del sagrado deber de cumplir con su palabra. Pues bien, como digo, él se fue de viaje sin apenas comida y con mucho esfuerzo a una provincia cercana deseando recaudar algo aunque fuera poco, sin medir el sacrificio cuando, repito, se dio el golpe de estado y a él, como lo pilló en la "zona nacional" por imposición absoluta, lo reclutaron con los nacionales. Y tuvo que hacer una guerra. Y dejó a su mujer y a sus hijos sin recursos y sin saber, hasta mucho después, dónde se había perdido o qué le había pasado.

    Cuando yo era jovencita, como siempre he tenido "claras" estas cosas, aunque no sé muy bien por qué pues en mi casa casi no se hablaba de esto, yo le preguntaba a mi abuelo que, cómo había podido hacer una guerra y cómo había podido estar en aquél bando... y él siempre me explicaba lo mismo: "Pero nenica, si yo no sabía ni quiénes eran unos ni quiénes eran los otros..." "Yo sólo iba de viaje... y me obligaron a coger un arma..." A parte de ésto, pocas cosas más contó, como por ejemplo el hambre y el frío que pasó. No querían hablar. Todos los vencidos tenían mucho miedo. Y todos los vencedores, mucha maldad. Pero, ahí en medio, en tierra de nadie, existieron personas como mi abuelo, que nunca supieron por qué tuvieron que disparar.

    Segundo... y no quiero ser descortés en tu casa, y mucho menos por la reacción que el comentario de una de tus amigas me ha causado... pero la cosa requiere que no me calle, porque no quiero callarme: (pausa para un cigarro...)

    Las heridas no se pueden olvidar porque siempre quedan cicatrices. Supongo que en eso, estamos todos de acuerdo. Pero empezamos a discrepar, cuando las heridas de "los otros" necesitan cura: dejemos a los muertos en paz, dicen. Y, con este principio, también estaríamos todos de acuerdo sin mucha dificultad. Pero quedan patentes las diferencias cuando, los muertos de "los otros" reclaman un lugar digno donde descansar. Todos estamos de acuerdo también, en recordar que hace treinta años nos dimos "un borrón y cuenta nueva", por usar las mismas palabras de tu amiga y de otras muchas personas... pero el problema llega cuando, "el borrón y cuenta nueva" sólo se espera y por extensión se exige, a tan sólo a "los otros" mientras "ellos", los que hicieron el golpe de estado, ganaron una guerra fraticida y posteriormente profesionalizaron la venganza y el odio, canonizan a "sus muertos". A los "suyos" los quieren a todos ellos en los altares y que se les reconozcan sus dolores, sus sacrificios, las barbaridades a las que fueron sometidos... pero "los otros" deben ser mantenidos en el olvido, en la "vergüenza" de sus actos a la que intentaron convencerles durante la guerra, después de la guerra y posteriormente a sus familiares, haciendo que arrastraran un estigma atroz por tener semejantes ovejas negras en la familia...

    Dejaré las comparativas porque muchos se ofenden al tomarlo como un agravio, cuando no es más que un argumento que la razón exige y reclama.

    Los actos horribles que se cometieron por ambas partes, se hubieran evitado si, aquellos que se auto asignaron el papel de redentores y salvapatrias, se hubieran mantenido en la legalidad y hubieran dejado que la Democracia hiciera su trabajo a través de los políticos y del Parlamento, que las personas hubieran podido seguir pensando libremente y ejerciendo sus derechos ajustándose a sus obligaciones, dejando que las Leyes se cumplieran y que el país creciera y evoluciona, en lugar de sumirnos en el más horrible de los limbos de la Historia y del infierno en la tierra.

    Franco no era un abuelito afable que lloraba y se emocionaba por las cosas de la vida... Franco fue un dictado tan hijo de puta como el peor de los dictadores que ha poblado el planeta, y firmaba las sentencias de muerte porque consideraba justo cargarse a los que se oponían a su voluntad. Fueron muchos los que se alzaron en armas contra la legalidad, pero él, el más insignificante de todos ellos, supo quedarse a la cabeza del movimiento nacional y lo hizo durante cuarenta años horribles. Si la verdad y la razón no lo hace, ¿no describe eso, al menos, cómo fue aquél puto dictador?

    La prueba de que su pestilente semilla ilumina los cerebros y el corazón de millones de españoles en la actualidad, está en el comportamiento de los políticos de derechas, de sus palabras, de sus actos, de sus proclamas, de sus mentiras, de sus manipulaciones, de su actitud irreverente ante los que no piensan como ellos, de no saber ganar y sobre todo de no saber perder: siguen ilusionados, esperanzados, con recuperar la vieja España y, para ello, hacen cualquier cosa, lo que sea, por ruin que sea, para alcanzar sus objetivos. Hemos retrocedido. Y las lágrimas de aquellos que somos conscientes, son de sangre. Pero, aquellos que esperan que ese sueño se haga realidad, en lugar de sentirse aludidos por la denuncia y someterse al honor del respeto y la lealtad que nos da la Democracia, se sienten con más fuerza, con más empuje, con más ganas para seguir adelante... ¿y sabéis por qué? Porque sólo pueden alcanzar su sueño retrógrado si consiguen crisparnos, si permitimos que nos pongan a los unos contra los otros en luchas fraticidas entre comunidades, si perdemos el horizonte de libertad al que hemos llegado después de una larga agonía de cuarenta años, si no marcamos bien el rumbo de respeto y solidaridad y de esfuerzo por comprender, de sosiego al escuchar, de sensatez a la hora de hablar...

    Que cada uno se sitúe donde crea que le corresponde estar, la Historia nos demandará a TODOS, qué hicimos con nuestra voluntad y nuestra razón. A unos más que a otros, sin duda, pero no olvidemos que, detrás de nuestros actos y de sus consecuencias, están nuestros hijos, los hijos de nuestros hijos, los nietos de nuestros hijos... y todos, no tienen la suerte que tienen algunos, de haber nacido en una cuna llena de privilegios.

    El mundo necesita justicia, nosotros necesitamos justicia, nuestros muertos olvidados en las cunetas, necesitan justicia. El "borrón y cuenta nueva" nos lo "regalamos" para que la venganza que movió cuarenta años de nuestra historia no se volviera a repetir y, treinta años después, cuando se suponía que todos éramos adultos en esto que es, la educación democrática, sólo se quiere, se pide, que TODOS los muertos descansen en PAZ. TODOS.

    Mientras "vosotros" queréis hacer santos a los "vuestros", cosa que parece grotesca y una burla a la razón, dejadnos a "nosotros" que encontremos y enterremos los huesos de "los nuestros".

    En nombre de ése Dios que tanto defendéis, sed coherentes y sed cristianos. Desde la misericordia lo pido, y desde el corazón más condolido, y desde la conciliación. Mientras, los demás, nos mantendremos en nuestra propia fe, que también tenemos derechos. Los mismos que TODOS.

    ¿Queréis romper España de nuevo? Es lo que parece.

     

    Queralt.

     
     

    11/5/2008

    Una muy buena lección hemos recibido...

     
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    Dentro de mi propia satisfacción he de encontrar fuerzas para decir unas cosas...
    Y me cuesta dejar a un lado la tranquilidad de la que disfruto esta mañana, para hablar de cosas nefastas y sobre todo aburridas y cansinas... ¡pero lo haré!
     
    Estamos acostumbrados a ver a los americanos como a seres extravagantes, peliculeros, sin el menor sentido del ridículo y capaces de organizar los espectáculos y parafernalias más descomunales... hasta ahí todos de acuerdo, ¿no? tal como los tópicos nos marcan, ¿verdad? Pues bien, servidora, que se ha quedado viendo la tele hasta las seis y media de la madrugada puede deciros que:
    Los americanos serán todo lo estrafalarios que sean, da igual, lo importante es, que a pesar de todo, tienen muchas cosas que enseñarnos. Como la lección que hoy nos ha dado John Sidney McCain III.
    McCain pronunció un discurso cuando supo de su derrota que,
    ya quisieran muchos vencedores, tener su altura.
    Hablando sin rodeos:
    ¡Ay! Don Mariano... cuan lamentable y patético me ha parecido usted desde que le conozco pero,
    sinceramente, como en la última noche y más concretamente durante el discurso de su, sin duda, "cercano" en idiología, candidato republicano, Mr. McCain, nunca.
    Necesito decirles que me parecen ustedes patéticos, repito,
    desde el mismísimo JoseMari con su pelito, su camisita azul y su canesu hasta el último de sus dirigentes,
    pasando como es lógico por su persona, don Mariano.
    Lamentables, patéticos y cansinos, todos ustedes,
    por ir de "sobraos" y por ir de prepotentes, por creer que lo saben todo y más aún, por no saber perder...
    Les recomiendo, y en especial a usted, don Mariano,
    que se pongan delante de un reproductor de vídeo y, a piñón fijo, estudien y aprendan la lección magistral que nos ha dado, John Sidney McCain III.
    Personalmente, no me reponía de la impresión según iba oyendo sus palabras y es que, estoy tan acostumbrada a la actitud de estos PPeros nuestros tan únicos y fabulosos que, lo estaba oyendo y no me lo podía creer.
    He de reconocer humildemente, que el candidato perdedor ha demostrado una lealtad y una elegancia que ojalá pudiéramos importar como se traen las hamburguesas.
    Lo dicho:
    Don Mariano, aplíquese la lección, aprenda, escuche con atención para asimilar bien el concepto de las palabras, acepte la bondad de la humildad, busque el sentimiento de querer evolucionar, detecte dónde está la diferencia entre responsabilidad e intereses de partido (no hablemos de los personales)... aquí le dejo un pequeño fragmento del discurso de McCain pero, estoy segura, tiene usted influencias suficientes para que le proporcionen una copa íntegra del mismo.
    Don Mariano, escuche y aprenda.
     
     
    Queralt.

    Hoy, me voy a dormir con Obama...

     
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    basobamaexpectation
    Obama en Barcelona.
    Un vídeo en castellano pidiendo el voto hispano.
    Cerezas para todos, amigos, porque parece que Obama está ganando...
    Hoy, me acuesto con su imágen... mañana, espero encontrar la confirmación de su victoria.
    Queralt.
     
    11/1/2008

    Sobre la CRISIS... ¡ni la bruja Lola!

    caracol 

    El autoror del artículo, en su momento, no utilizó ninguna bola de cristal, ni acudió a ningún brujo para "adivinar el futuro"... Simplemente utilizó el sentido común y, por tanto, la prudencia y la racionalidad...

     

    De Perez Reverte, hace 10 años, pero completamente actual.

      Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran jodia tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del ordenador, su futuro y el de sus hijos. Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro. Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street , y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje como quien comenta el partido del domingo. Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser rejodiados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan, y nunca pierden ellos, cuando pierden.

    No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tiene que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro. Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nobel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia. Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, y meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados. Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.

    Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad. Y entonces todo el tinglado se va a tomar por saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, oh prodigio, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no. Las pérdidas, el mordisco
    financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recae directamente sobre las espaldas de todos nosotros. Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia, con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda. Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros y a veces con su puesto de trabajo Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.

    Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena. Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.

    Artículo de Arturo Pérez-Reverte publicado en "El Semanal" el 15 de Noviembre de 1998.

    ¡Ea! ¡Ahí queda éso! ¿Se puede decír más alto? Seguro que sí pero, mejor, imposible...

    Tanto si es de Arturo Pérez Reverte como si no lo es, es un prodigio de clarividencia...

    ¡Ni la bruja Lola!

     

    Queralt.